jueves, 14 de noviembre de 2019

No pasa nada...


     Díganle a mi yo de hace unos cuantos meses que el desamor se supera, que no, que no se va a morir porque le duelen las entrañas y los huesos, que todo va a pasar, que con el tiempo se recuperará, que con el tiempo dejará de doler y solo quedara un yo más fuerte, más puro y que lo que tenía antes solo eran ataduras, un daño colateral que no le permitía ver su verdadera luz interior. 

      Díganle que deje de rezar porque él le sea devuelto, que todo en la vida tiene sentido, que la vida tiene más sentido sin él y que a veces "el amor" no nos deja ver la realidad catastrófica en la que estamos viviendo.

     

martes, 1 de octubre de 2019

Otra vez en el limbo


     Ya han pasado dos meses desde que la misma persona me volvió a romper el corazón por segunda vez. Vivirlo fue como esas escenas de series de asesinatos en las que va el asesino y apuñala varias veces a la víctima. Fue quitar la costra de la herida que venía cicatrizando.

     Ahora la vida pasa y con ella se va poco a poco el sentido de todo, me siento como la mujer en esta foto, colocada entre tanta grandeza sin saber qué hacer o cómo manejarla. No porque me falte su amor, sino porque me falta todo.

     No sé por qué pareciera que hubiese nacido para algo más pero aún no encuentro qué es ese algo más y tampoco hay mucho que se pueda hacer para buscarlo o al menos yo no encuentro el principio del camino. No sé qué se supone que viene ahora. Pasan los días y yo solo vivo por vivir, porque se me permite aún respirar.