lunes, 15 de octubre de 2018

Porque toda salvación es temporal...


     Cuando leí Bajo la misma estrella de John Green resalté muchísimas frases y hoy he decidido reunirlas todas en este lugar, porque por internet siempre veo las más cliché del libro y en realidad tiene mucha tela de dónde cortar, de hecho omití algunas que resalté porque son muy largas, pero bueno, estas son todas las que me gustaron un montón y que quizás muchas personas no recuerdan:

"—Estoy intentando contemplar el amor juvenil en todo su torpe esplendor.
—Creo que está haciéndole daño en las tetas —le comenté.
—Sí, es difícil determinar si está excitándola o haciéndole una revisión de mamas".

"A los chicos con cáncer suelen ofrecerles pequeñas cosas que no les dan a los demás, como pelotas de baloncesto firmadas por deportistas famosos, bonos para entregar tarde los deberes, carnets de conducir sin saber conducir, etcétera".

"El amor verdadero nace de los tiempos difíciles" (frase de uno de los cojines bordados de la casa de Agustus).

"Me había sentado en una esquina de su cama deshecha. no es que intentara provocarle. Sencillamente, me cansaba cuando estaba de pie mucho rato. Había estado de pie en el comedor, había bajado la escalera y luego había seguido de pie, y era mucho para mí, de modo que no quería acabar desmayándome. Era como una de esas damas victorianas que se pasan el día demayándose".

"Me gustaba Augustus Waters. Me gustaba mucho, mucho, mucho. Me gustaba que hubiera terminado su historia nombrando a otra persona. Me gustaba su voz. Me gustaba que hubiera lanzado tiros libres angustiados. Me gustaba que fuera profesor titular en el Departamento de Sonrisas Ligeramente Torcidas y que compaginara ese puesto con el de profesor del Departamento de Voces Que Hacen Que Mi Piel Se Sienta Piel. Y me gustaba que tuviera dos nombres. Siempre me han gustado las personas con dos nombres, porque tienen que decidir cómo las llamas. ¿Augustus o Gus? Yo siempre había sido Hazel y solo Hazel".

"Las chicas piensan que solo deben ponerse vestidos en ocasiones formales, pero a mí me gusta una mujer que dice: «Voy a ver a un chico que sufre un ataque de nervios, un chico cuya conexión con el sentido de la vista es más bien leve, así que, qué narices, voy a ponerme un vestido para él»".

"—Toda salvación es temporal —dijo devolviéndome el disparo—. Los he salvado un minuto. Quizá es el minuto que los salva una hora, y esa hora los salva un año. Nadie va a salvarlos para siempre, Hazel Grace, pero mi vida los ha salvado un minuto, y menos es nada".

"—A veces la gente no es consciente de lo que está prometiendo".

"La línea se quedó en silencio, pero no se cortó. Casi sentía que estaba en la habitación conmigo, pero mejor, porque ni yo estaba en mi habitación ni él en la suya, sino que estábamos juntos en algún lugar invisible e indeterminado al que solo podía llegarse por teléfono".

"—Okey —dijo después de una eternidad—. Quizá «okey» será nuestro «siempre».
—Okey".

"—¿Ya lo veré? ¿De verad? ¿Lo ha dicho en serio?
—Cualidades de una buena enfermera: empieza —le dije.
—Uno: no jugar con palabras que tengan que ver con tu discapacidad—contestó Isaac.
—Dos: sacar sangre al primer intento —continué yo.
(...) Tres: no hablar con condescendencia".

"Creo que no todo el mundo puede conservar sus ojos, o no ponerse enfermo, o lo que sea, pero todo el mundo debería tener amor verdadero, y debería durar como mínimo toda la vida".

"—Eres el mejor —le dije.
—Apuesto a que se lo dices a todos los chicos que te financian los viajes internacionales —me contestó".

"Hice un esfuerzo por mirarlo a los ojos, aunque eran tan bonitos que costaba mirarlos".

"(...) En esta historia todo el mundo carga con una hamartía sólida como una roca: ella, estar tan enferma; usted, estar tan bien. Si ella estuviera mejor, o usted más enfermo, las estrellas no se habrían cruzado de forma tan terrible, pero la naturaleza de las estrellas es cruzarse, y nunca Shakespeare se equivocó tanto como cuando hizo decir a Casio: "La culpa, querido Bruto, no la tienen nuestras estrellas/sino nosotros". Es muy fácil decirlo cuando eres un noble romano (o Shakespeare), pero nuestras estrellas tienen no poca culpa de lo que nos sucede".

"Es cierto que recordamos las indestructibles rimas de Shakespeare, pero ¿qué recordamos de la persona a la que se las dedica? Nada".

"—Ya ves que intentar mantener las distancias conmigo no va a cambiar mis sentimientos.
—Lo imagino —le contesté.
—Todos tus esfuerzos por salvarme de ti fracasarán".

"—Columpios desesperadamente solos buscan hogar feliz —dijo él.
—Columpios apedofilados que se sienten solos buscan culos de niños —dije yo.
Se rió.
—Es eso.
—¿El qué? 
—Lo que me gusta de ti. ¿Eres consciente de lo difícil que es conocer a una chica que se inventa un participio del adjetivo "pedófilo"? Estás tan ocupada siendo tú que no tienes ni idea de lo absolutamente original que eres".

"—¿Saben lo que dijo Dom Pérignon después de inventar el champán? —nos preguntó con un bonito acento.
—No —le contesté.
—Gritó a sus compañeros monjes: «Vengan corriendo. Estoy degustando las estrellas»".

"(...) lo que define al hombre es su capacidad de maravillarse ante la majestuosidad de la creación".

"¿Qué más? Es preciosa. No te cansas de mirarla. No tienes que preocuparte de si es más inteligente que tú, porque sabes que lo es. Es divertida sin pretenderlo siquiera. La quiero. Tengo la inmensa suerte de quererla, Van Houten. No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero sí eliges quién te lo hace. Me gustan mis elecciones. Y espero que a ella le gusten las suyas".

viernes, 12 de octubre de 2018

Golfeados

     Los golfeados son unos panes venezolanos que poseen una apariencia similar a los cinnarolls (roles de canela), pues tienen forma de caracola, están rellenos de papelón, queso y anís en grano y arriba se le suele añadir un trozo de queso de mano o simplemente más queso blanco duro rallado.

     Miren, el olor de un golfeado horneándose es incomparable, todo venezolano que lo percibe sabe que se están haciendo unos golfeados (me pasó, alguien en el pasillo del piso en donde vivo comentó en voz alta "huele a golfeado", jajaja). Esta es la primera vez que los hago y estoy demasiado feliiiz porque quedaron suavecitos, incluso al día siguiente siguen igual de suaves. En fin, aquí va la receta:


INGREDIENTES:

Para la masa
1 kg de harina de trigo panadera (de fuerza) *
360 ml de agua
180 g de azúcar
10 g de levadura
2 huevos**
60 g de papelón
140 g de margarina/aceite/manteca***
40 g de leche en polvo
6 g de anís
4 g de esencia de anís (opcional)
4 g de esencia de vainilla
4 g de miel
4 g de canela
4 g de sal



Para el relleno
480 g de queso duro rallado (por el lado grueso)
250 g de papelón rallado 
2 g de canela
4 g de anís en grano

Para el barnizado

Hervir litro y medio de agua con papelón, dejar que reduzca a la mitad, que quede espeso.
Opción 2: hervir el agua con anís en grano y canela en rama y luego agregar el papelón, según la profesora el sabor de las especies le da un toque diferente, en este caso yo omití eso (jeje).

*Lo ideal es usar este tipo de harina porque fue creada especialmente para elaborar panes, sin embargo, no hay que partirse la cabeza buscándola, pueden usar la harina que tengan, en mi caso, usé harina leudante y quedaron igual de buenos.
**Esto es relativo, porque para esta receta el huevo tiene una proporción del 10%, es decir, se necesitan 100 g de huevo en este caso, coloqué dos huevos porque en promedio un huevo pesa alrededor de 50 g, pero en mi caso utilicé tres huevos para poder llegar a esta cantidad, de hecho hasta se pasó un poco, pero no importa si esto sucede.
***Yo utilicé aceite, es indiferente qué tipo de grasa añadas.

PREPARACIÓN

Agregamos en un bowl la harina, el azúcar, la leche en polvo y la sal, hacemos un volcán en el centro y allí añadimos el resto de los ingredientes, primero la levadura, luego los huevos, aceite, las esencias, el anís, el papelón, canela, miel y poco a poco añadimos el agua (porque a veces puede que el tipo de harina absorba más o menos cantidad de agua de la señalada), vamos mezclando todo poco a poco y vertiendo el agua.

P.D.: como Venezuela es un país cálido, no es necesario mezclar primero la levadura con agua tibia o leche para que fermente (o algo así), aquí la colocas directamente y amasas de una vez. En países fríos sí debe hacerse ese procedimiento porque creo que la masa tardaría más en fermentar.

Todo mezclado, se ve horripilante jajaja.
Cuando ya la mezcla no se quede pegada al bowl la llevamos a nuestra mesa o mesón para empezar el amasado.

Como es una masa que queda con una consistencia pegajosa debemos realizar un amasado francés, golpear la masa contra la mesa y doblarla sobre sí misma continuamente hasta que no se pegue más, cuando no se pegue amasamos normalmente (con la parte baja de nuestra muñeca empujamos la masa hacia adelante y la devolvemos hacia nosotros con la yema de los dedos)



Explicación amasado francés con fotos:
La despegas toda de la mesa, la lanzas en la mesa y te quedará algo así, con tus manos tomas un extremo...

Empiezas a doblarla sobre sí misma
Justo así.
Cuando la doblas sobre sí misma tus cuatro dedos, excepto el pulgar, quedan dentro (como si fueran salchichas dentro de un sandwich) bueno, sacas tus dedos y tomas la masa por el extremo izquierdo y repites el proceso (lanzarla contra la mesa, doblarla y así).

En el momento que no se pegue más a la mesa se verá algo así:


Sabrás que está lista la masa cuando estires un pedazo de ella y veas algo así:

La famosa "red de gluten" que parece una bomba de chicle.
     Si al estirar ese pedazo de masa se empieza a ver la red, pero se rompe rápido, todavía te falta amasar un poco más, pero ya va estando lista.

Bueno, la boleamos en la mesa y la colocamos en un bowl tapada con una bolsa o un pañuelo y dejamos fermentar 30 min. Pasados esos 30 min crecerá un poco, debemos sacarle los gases, es decir, doblarla como tres veces sobre sí misma, bolearla de nuevo y dejarla reposar 30 min más.

Antes de que pasen esos últimos 30 min debemos elaborar el relleno. Literalmente solo debemos mezclar los ingredientes que indiqué arriba en una taza (jeje).

Pasados los 30 minutos, enharinamos un poco nuestra mesa de trabajo y estiramos la masa con un rodillo, hacemos un gran rectángulo, la masa no debe quedar tan gruesa, creo que 5 mm está bien, enmantequillamos un poco la masa para que el relleno se adhiera con facilidad, luego agregamos el relleno de una forma equitativa y debemos dejar 2 cm sin relleno en la parte superior que es donde termina el enrollado. Empezamos a enrollar desde donde empieza el relleno y apretamos bien mientras vamos enrollando.




     Al final barnizamos con agua los 2 cm que dejamos sin relleno y pegamos.

     Va a quedar un super cilindro. Lo que haremos es cortar con un cuchillo o con hilo cada rueda de golfeado, midiendo el tamaño de cada golfeado con nuestros dedos, yo decidí que tuviesen tres dedos, dicen que van de 2 cm a 3 cm, ahí ustedes ven. De esta forma me salieron 25 golfeados (pero porque algunos no salieron del mismo tamaño jeje).

Pillen la separación en las bandejas, recomiendo usar una cuadrada, porque en las redondas suelen quedarse sin espacio y algunos salen más grandes que otros.


     A medida que van cortando los van a ir colocando en su bandeja previamente engrasada y los aplastan en el centro, para que no crezcan en el centro y queden raros, deben tener una separación de aproximada de 2 cm entre sí, porque estos crecerán y sí, se pegarán, es la idea, porque los golfeados son cuadrados.

     Después de esto dejamos fermentar los golfeados tapados con una bolsa o un pañuelo, durante una hora o hasta que dupliquen su tamaño en un lugar caluroso y que no tenga corrientes de aire.

     Cuando dupliquen su tamaño los metemos en el horno a 180° C hasta que se doren. En mi caso puse el horno a la máxima potencia (300° C) porque no es muy potente e iba revisando el color. Cuando estén casi listos barnizamos con el papelón que derretimos y dejamos unos minutos más en el horno y listo, los sacamos, los separamos entre sí con un cuchillo y de las orillas de la bandeja, rallamos queso por encima y los podemos sacar de la bandeja y colocarlos en una rejilla u otro lugar deseado, luego de unos minutos de enfriado se pueden comer. 

Sobre el barnizado:

     Yo solo barnizo los golfeados con papelón antes de que estén listos para que no queden extremadamente empalagosos porque la masa tiene papelón y el relleno. Pero si los quieren más dulces o negritos pueden barnizarlos antes de meterlos al horno, esperar que pasen 10 min. barnizarlos de nuevo con un papelón más líquido, volverlos a meter y sacan otra vez la bandeja en 10 min y barnizan, luego la meten y esperan a que estén listos (suelen estar duritos en la superficie del medio, en este caso). Y hacen lo mismo que expliqué, separarlos, rallar queso y sacarlos de la bandeja.

O si tienen, pueden y prefieren, pueden añadirle queso de mano arriba en lugar de queso rallado.
Así quedaron los míos al sacarlos del horno:




Y no sé si se aprecia bien, pero así queda la miga del pan en su interior:


Bella y suave.
Ignoren las manos de mi hermana jeje.
     Y bueno, ¡eso es todo! Creo que hasta ahora esta preparación y la de pan integral es de mis favoritas. Espero le sirva a alguien porque es una receta buenísima. La canela se puede omitir del relleno y también de la masa. Sobre la esencia de anís, es opcional, puedes agregarla o no, yo la agregué porque no tenía anís en grano para la masa, pero si tienes anís en grano, puedes usar solo eso o puedes usar anís en grano y también esencia de anís. Todo se vale.