domingo, 23 de febrero de 2020

La búsqueda de un escape menstrual

     No voy a negar que para mí el tema de la menstruación es un martirio, siempre lo ha sido. Los dolores, los cólicos, el sangrado abundante, mancharse, sentirse incómoda caminando y no querer salir los primeros días de mi casa y querer quedarme hibernando cual oso pardo.

    Por más que han intentado a través de las redes dar una imagen de la menstruación como un proceso biológico normal y que no nos debe dar asco, que deberíamos estar agradecidas de que nos llega, yo lo que más desearía en el mundo es que no existiera.

     Y como sé que eso en realidad no es posible hasta dentro de unos años, decidí sumarme al conjunto de chicas que empezaron a utiliza copas menstruales, como alternativa eco-friendly y más. Lo que más me llamó la atención de la copa menstrual fue que decían que una vez dentro, ni te acordarías de que estabas menstruando porque no se siente.

     Más allá de todos los beneficios que suponía esta alternativa para el planeta, eso fue lo que me compró (y el hecho de no tener que comprar más que protectores diarios durante 10 años de mi vida, o sea: "bitch wtf?! Is this a miracle or something like that?".

     De hecho, conocía de la copa desde antes pero pensaba que eso en Venezuela no lo vendían, se sentía como algo demasiado avanzado y como aquí hay tanto retraso (lol), pero una compañera de trabajo empezó a publicar en sus estados que la copa era lo máximo, así que le pregunté dónde se conseguía y me recomendó páginas.

     Yo compré mi copa a través de una página en instagram, se llama @copitasblood.ccs fue la alternativa más económica que encontré y la que se ajustaba a mi necesidad del momento, escoger la copa fue complicado, porque debes considerar muchos factores para escogerla: tu anatomía, la virginidad, la cantidad de flujo, etcétera, entonces me guié por la cantidad de flujo y de una dije: "quiero la más grande". ERROR GARRAFAL.

     ¿Por qué? Porque al insertarla dolió muchísimo y la primera semana no quería ni moverla,  ni volverla a sacar o insertar, entonces ni supe si la coloqué bien, pero con el paso del tiempo, todo mejoró y ya llevó tres meses utilizándola. Aún tengo pequeñas fugas los primeros días y es confuso saber si es por la posición en la que se encuentra o si es porque está llena antes de tiempo. Pero bueno, es un proceso al que hay que adaptarse poco a poco para volverse experta.

     Yo la recomendaría a las personas que ya han tenido relaciones sexuales, recomendaría que utilicen lubricante para insertarla y que adquieran una que sea rígida, para que al insertarla sí se abra sola con facilidad, ya que siento que la mía debo ayudarla para que abra. Y tienen que estar conscientes de que estarán en contacto con su propia sangre, a mucha gente le da asco y es como... raro, porque es tu sangre y sale de tu cuerpo, pero bueee...

     Ciertamente, no se siente una vez esta dentro y lo mejor de todo es que no sientes sangre bajando lentamente y esparciéndose por todas partes. Dicen que con ella puedes hacer deporte, ir a la piscina o playa y no pasa nada, es una gran alternativa para quienes se cohíben de ir a la playa en esos días. (Yo igual prefiero quedarme en casa porque las ganas de morirse no las quita la copa menstrual, jajaja).

     Otras páginas que venden copas menstruales en Venezuela son: