viernes, 7 de septiembre de 2018

Cuando sea grande quiero ser libre


     Cuántas cosas no he querido ser desde que estaba pequeña y tengo uso de razón, mas bien... en qué no me he querido convertir... Recuerdo que en el colegio siempre nos pedían que dibujáramos qué queríamos ser cuando fuesemos más grandes, lo primero que se me ocurrió hacer en tercer grado de primaria fue una científica: tenía bata y un montón de tubos de ensayo, la profesora en su ingeniudad me pregunta que si quiero ser de esas científicas que hacen medicamentos, que si quería ser farmaceútica y yo tratando de no decir nada descabellado le dije que sí, pero en realidad tenía una idea muy loca, hice el dibujo pensando en "quiero ser una científica loca", no sé en qué pensaba, supongo que así somos de niños, locos.

      Luego de unos años quería ser abogada, ni siquiera sabía lo que eso podía significar en mi vida, "velar por el cumplimiento de la ley" o "tratar de luchar por un mundo donde exista la justicia" no eran las ideas que pasaban por mi cabeza, en mi mente había una razón más tonta, más superficial por la que el universo entero tiene derecho a reírse de mí, pero qué le voy a hacer, era una niña, yo solo quería ser abogada porque todos los abogados tienen laptops, entonces si todos los abogados tienen laptops y yo me convierto en uno, tendré una laptop (obvio, lógica básica). Sí, dije que era ridícula la razón.

     Pasando los años de mi adolescencia dentro de un grupo de la iglesia las cosas empezaron a cambiar, yo quería estudiar psicología porque me llamaba la atención el campo de la clínica, las enfermedades mentales y cómo tantas situaciones internas como el estrés, la ansiedad pueden generar algunas consecuencias somáticas como la que yo vivía (la alopecia), pero mi foco estaba en la iglesia y para ese momento, después de esta vida lo único que quería era una cosa, lo que quiere todo católico practicante (y bastante ambiciosos que son), yo quería ser santa. Llevar una vida agradable y ejemplar a los ojos de Dios, que me permitiera ser santa. Sí, I was crazy.

     Cuando entré a la universidad ya no estaba involucrada con la iglesia y durante los cinco trimestres que logré cursar nunca me sentí tan segura de algo, realmente estaba haciendo lo que me gustaba, realmente sí quería estudiar psicología, es lo que me apasiona, es mi vocación, ya lo tenía bastante claro: en unos años quiero ser psicóloga, porque quiero ayudar a los demás a mantener su salud mental, no solo a recuperarla, sino a no deteriorarla, a manejarla. La psicología está en todo y ayuda a descubrir tanto de nosotros mismos y de los demás, es todo un mundo maravilloso. Pero bueno, me tocó dar un paro a la universidad de mis sueños porque está bastante costosa la matrícula.

     Y ahora estoy aquí, preguntándome, ¿ahora qué quieres ser? Ahora que tienes 20 años, no estás estudiando la carrera de tus sueños, ¿qué quieres ser? ¿Se sentiría orgullosa tu "yo" de hace 10 años? Y me respondo que no sé si mi yo de 10 años se sienta orgullosa de mí, porque ahora pienso que no todas las cosas son tan posibles como cuando tenía esa edad que creía que los Jonas Brothers iban a ser eternos y yo estaría a esta edad en Norteamérica saltando en un concierto de ellos y porque no puedo juzgar mi presente basándome en mi yo del pasado.

     En este momento estoy estudiando cocina, algo que nunca pensé hacer porque de mi familia soy la que menos contacto tiene con la cocina porque "mi mamá es la que tiene el sazón", pero lo estoy haciendo como un reto personal, de alguna forma quiero aprender más sobre esto porque mi mamá no me cocinará toda la vida.

     Y bueno, tengo que decir que me siento orgullosa de mí misma en este momento, porque quizás no estoy haciendo lo que tanto he deseado por años, pero estoy en proceso, sé que algún día lo lograré, solo hay que luchar por ello, estoy joven, no hay un tiempo predeterminado para lograr las cosas, porque no estoy en una competencia, solo es la vida que me tocó y estoy adaptándome a mi propio tiempo.

     Estoy feliz porque vivo sin ataduras, porque no estoy mortificándome emocionalmente como hace un año, estoy tratando de llevar las cosas con calma en un país colapsado. ¿Ahora qué más quiero ser? Lo único que quiero es ser libre, cada vez más libre, de cuerpo, de alma, de pensamiento y de corazón. No importan los títulos académicos, no importa el tipo de trabajo, solo quiero libertad. Quiero ser buena en lo que haga, porque sé que no es necesario ser perfecta.

   

jueves, 30 de agosto de 2018

Y dónde está lo que buscas



     ¿Qué le pasa? ¿Estará vacía? ¿Qué es lo que está buscando?
     Parece que ella no puede permanecer durante un gran período de tiempo sola, empieza a buscar incansablemente compañía, aunque sepa que esta no será duradera.
     ¿Qué es lo que quiere? ¿Solo es diversión?
     Pienso que cree que el amor se esconde en las fiestas o en salidas con nuevos desconocidos que pueden terminar en un desenlance sexual.
     Dime qué quieres llenar. Dime qué buscas en los demás.
     ¿Cuándo comenzarás a buscar dentro de ti misma?
     ¿Cuándo te darás cuenta de que no necesitas a alguien más para estar completa?